El vibe coding arrasa en 2025: la IA convierte el código en dinero veloz.

 

"Lovable, la startup sueca, ha multiplicado por tres su valoración en pocos meses durante el auge del vibe coding."






El vibe coding se ha posicionado como la nueva tendencia del sector tecnológico, al apoyarse en la inteligencia artificial para simplificar la programación. Lovable, una startup sueca enfocada en este ámbito, ha sido una de las grandes favorecidas: el anuncio de su serie B confirma que el interés de los inversores en herramientas de IA para desarrollo de software sigue generando resultados positivos.

Tras una ronda de financiación de 281 millones de euros, la compañía alcanzó una valoración de 5.630 millones. Lo más llamativo es que en apenas cinco meses su valor se ha triplicado. En la serie A, menos de medio año atrás, recaudaron 170 millones con una valoración de 1.500 millones, reflejando el fuerte impacto de la inteligencia artificial en la escala de precios.


¿Realmente es importante el VIBE CODING?


Lovable ofrece a los usuarios la posibilidad de crear código y aplicaciones completas mediante simples prompts de texto. Esta propuesta se alinea con la tendencia del vibe coding, que busca reducir las barreras técnicas y acelerar el prototipado tanto para equipos pequeños como para desarrolladores individuales.

Su trayectoria refleja el interés de los inversores en la inteligencia artificial: en apenas ocho meses pasó de recaudar 85 millones de euros a 170 millones, y la última ronda disparó su valoración.

Entre sus clientes figuran Klarna, Uber y Zendesk, lo que confirma su tracción en entornos exigentes y refuerza la narrativa de que la IA está impulsando el valor de estas plataformas. En cuanto a cifras, Lovable asegura que se crean más de 100.000 proyectos diarios y que en su primer año se generaron más de 25 millones. Con el nuevo capital, planea ampliar integraciones con apps de terceros, añadir funciones empresariales y construir infraestructura propia —bases de datos, hosting y pagos— para consolidarse como una auténtica “fábrica” de productos completos.

Anton Osika, CEO de Lovable, sostiene que gran parte del éxito de la compañía se debe a no trasladarse a Silicon Valley, defendiendo que Europa también puede crear empresas globales de inteligencia artificial capaces de competir con los gigantes de Estados Unidos y Asia. Lovable es prueba de ello: en ocho meses alcanzó una revalorización histórica y, cinco meses más tarde, su valoración se disparó hasta los 5.630 millones de euros.