La llegada de la serie RTX 50 a China ha estado marcada por la controversia. Las presiones de Estados Unidos sobre Nvidia derivaron en restricciones de venta y distribución, pero una imagen reciente demuestra que no han surtido efecto: más de 300 RTX 5090 apiladas con etiquetas evidencian un movimiento ilegal de reventa valorado en más de un millón de euros.
El contrabando se mantiene gracias a los productos de gama alta: con precios que superan los 4.200 euros por unidad en el mercado negro, el incentivo para desviar stock resulta considerable, incluso antes de sumar costes de logística e intermediarios. Aunque Nvidia fijó el precio oficial de la RTX 5090 en 2.099 euros, la escasez y el comercio ilegal han disparado su valor, llegando a duplicar el precio original.
LAS GRAFICAS DE NVIDIA Y SU RELACIÓN CON CHINA 😢
El trasfondo del problema es principalmente geopolítico, como señalan diversos medios estadounidenses. Al tratarse de un modelo restringido en China por controles de exportación, la demanda se dispara y proliferan los canales paralelos.
Incluso compañías como MSI han tenido que desmentir ventas oficiales, mientras circulan imágenes de palés con cientos de RTX 5090. Actualmente, el interés por estas tarjetas no se limita al gaming, sino también a su uso en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, lo que incrementa su atractivo en un mercado que funciona más como una subasta que por precios oficiales.
El impacto se extiende más allá del mercado negro: el valor de la RTX 5090 se mantiene por encima del precio fijado por Nvidia y la reventa ilícita se percibe como la única alternativa, aunque conlleva un alto riesgo de estafa. Por ello, lo más recomendable sigue siendo optar por los canales de venta tradicionales.