"El creador de contenido gallego admitió que los ataques recibidos en la red hicieron mella en su bienestar psicológico, reconociendo que atravesó un periodo difícil a causa de la presión digital"
Desde la geopolítica y los videojuegos hasta la nutrición y el sistema fiscal; no existe materia que Joaquín Domínguez, popularmente conocido como El Xokas, no esté dispuesto a debatir. Durante su reciente visita a El Hormiguero, el streamer gallego mantuvo su esencia sin defraudar a la audiencia, aunque mostró un perfil más prudente de lo habitual, adaptándose al tono del programa de Pablo Motos. Fue precisamente el presentador quien le cuestionó sobre su tendencia a emitir juicios sobre cualquier temática imaginable.
El Xokas respondió con una analogía que ya es viral: “Admito que soy un océano de saber, pero con apenas un centímetro de calado”. El creador defendió su postura argumentando que prefiere tener una visión generalista a carecer de criterio, y aprovechó para lanzar un dardo a sus detractores. Según él, las críticas hacia su versatilidad provienen de personas pasivas que no se esfuerzan por aprender, sentenciando que si lo atacan por ser un "todólogo", acepta el cumplido, pues no desea identificarse con quienes no aportan nada.
La cara B del éxito: El Xokas se sincera sobre el desgaste emocional que conlleva el juicio permanente de la comunidad online:
El creador de contenido de Lugo también profundizó en el acoso digital que ha sufrido repetidamente, admitiendo que el impacto en su bienestar emocional fue severo.
“He atravesado crisis psicológicas profundas debido a la presión en redes”, confesó Xokas. No obstante, señaló que actualmente goza de mayor estabilidad gracias a la madurez que otorga la experiencia. Para ilustrar su proceso de recuperación, evocó una cita de Cervantes en El Quijote que escuchó de boca de Antonio Banderas: la idea de que, ante la falta de experiencia, cualquier obstáculo parece insuperable, pero que el paso del tiempo suele transformar las situaciones más amargas en soluciones positivas. Para el streamer, esa reflexión es la síntesis perfecta de su propia trayectoria vital.
En resumen, se trató de una intervención sumamente productiva en la que el streamer no esquivó ninguna cuestión, participando además con total disposición en las dinámicas de entretenimiento y el humor característicos del espacio.